En algunas ocasiones las conflictivas están basadas en cuestiones de género y, en otros casos, en las narrativas de las controversias emergen aquellos componentes vinculados a la perspectiva de género, ya sean estereotipos, roles, identidad de género, brechas y desigualdades, como también, se evidencian los mandatos tradicionales de la masculinidad y micromachismos.
El desafío es identificar estos elementos que sustentan u orbitan las conflictivas para realizar un abordaje integral de las mismas. Ante ello, conocemos que estas aristas se presentan en conflictos interpersonales, locales, regionales, nacionales e internacionales, independientemente que la controversia sea de índole civil, familiar, laboral, vecinal, escolar, comunitaria, penal u otra.Así, la posibilidad de identificar las conflictivas transversalizando la perspectiva de género nos coloca en el ejercicio de la práctica eficiente de acción sin daño. Para alcanzar esta meta, resulta imprescindible mirar el conflicto con perspectiva de género, ahora reflexionemos ¿Desde dónde miramos los conflictos?
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